Mi fanatismo con el folklore pasó hace mucho.
Que alivio enorme fue cuando pude escuchar un disco completo de Journey.
Volver a cierto repertorio folklórico viejo suele ser agradable, y es ahí donde surgen algunas inquietudes, la ausencia de una generación con un movimiento como el cancionero popular y el nuevo cancionero popular es lo que me aleja de buena parte de los valores nuevos, porque lo actual en general no me gusta, me parece muy mal logrado.
Del lado del Rock me ocurre algo parecido, me quedé con el progresivo pero no con las bandas nuevas, por citar un ejemplo, pasando la mitad de la década del 2000 me cuesta escuchar bandas nuevas de Rock en casi cualquier género.
Suelo pensar que al aprender composición voy a encontrar más contenido de mi interés incluso entre la producción de bandas actuales.
En casa de mis padres se escuchan habitualmente los mismos artistas, centrándose ellos principalmente en el baile como prioridad en la búsqueda.
Y bueno, yo estoy en otra cosa, suelo no prestarle mayor atención al tema, pero hoy me pasó de querer escuchar algún disco clásico de los 80.
Así fue que busqué Escape de Journey y la sensación de alivio fue inmediata y superadora.
Tengo un lugar seguro en la música de entre los años 60 a 80.
No hay comentarios:
Publicar un comentario