jueves, 24 de marzo de 2011

Y la noche sigue avanzando

Me vienen a la mente algunos recuerdos del secundario, de los primeros años en la facultad, yo soy uno de esos que realmente no sienten que hayan hecho mucho en todo este tiempo, me gustaría estar haciendo mas cosas en este momento. Tengo pensado encarar un curso de alemán. Realmente me gustaría aprender ese idioma, se poco de ingles, y algo de alemán no me vendría mal.
Extraño mucho aquellos tiempos en que estaba con algunos amigos, aunque en realidad la soledad de ahora no se diferencie mucho de lo que era la soledad de la de aquellos tiempos, puesto que no en todo momento estaba con mis amigos, pero al igual que en aquella época me gustaría poder estar más con ellos.

Solitariedad, sería como una forma mas extravagante de definirlo todo en un momento como este.
Son estás las ocasiones en que uno se supone que tiene que sentirse mas inspirado, porque aún en momentos de enorme angustia suelen aparecer los grandes toques inspirativos.

Extraño a la vieja aunque estar con ella muchas veces solo sea para discutir, extraño a mi hermano, al perro que el sabe que lo quiero un montón.

El sur alimenta mi mente, la lleva a la tranquilidad que busca desesperadamente y no encuentra en la gran ciudad, la calma y la quietud que antes podían llegar a molestarme ahora son algo necesario para que recupere la fuerza anímica que se ve tan alicaída después de 9 meses soportando los envistes de la gente en la vereda y al momento de cruzar la calle.

Todo el proceso de adaptación aunque yo no quiera siempre reconocerlo, esta tomando mas tiempo del pensado.

Me cuesta ignorar mi pasado, mi presente sigue enormemente impregnado por el.