miércoles, 22 de septiembre de 2010

Canción de las simples cosas


Uno se despide insensiblemente
de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol,
que en tiempo de otoño
se queda sin hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta
de las simples cosas,
de esas cosas simples,
que quedan doliendo en el corazón.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios
donde amó la vida,
y entonces comprende
como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacho,
no partas ahora
soñando el regreso,
que el amor es simple
y a las cosas simples
las devora el tiempo.
Demórate aquí en la luz solar
de este mediodía
donde encontrarás
con el pan al sol la mesa tendida.
Por eso muchacho, no partas ahora
soñando el regreso,
que el amor es simple
y a las cosas simples
las devora el tiempo.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios
donde amó la vida.

(Armando Tejada Gómez - César Isella)