viernes, 22 de mayo de 2015

Se me ocurre de momento

Hay cosas que me gustaría mejorar en mi personalidad, algunos de ellos son ya condicionamientos sociales.

El apego que tengo a ciertas cosas por ejemplo, me gustaría no tener tanto apego a ciertos elementos materiales.

Desde ya aclaro que no puedo desprenderme de los libros, hay una necesidad irremediable de leer, de conocer sobre otros ámbitos, otras sociedades, otras estructuras de pensamiento, o bien sobre ciencias, música, espacios en los que siento una relativa comodidad.

Pero de aquellos costumbrismos que me metió la sociedad con el paso del tiempo es de lo que quisiera librarme, la lectura es uno de ellos, pero eso sería mas bien un beneficio enorme para mi formación cultural.

El celular es una de las cosas que mas me molesto desde que llego a mi vida,trate de resistirlo lo mas que pude.

Cuando me dieron el primero ya lo veía como un elemento para que me hicieran seguimiento de mis acciones. Un atentado a mi libertad básicamente.

Lo evitaba, no podía siquiera hacerme la rata de la escuela tranquilo, eso podía sonar en cualquier momento y ponerme en problemas si lo que sonaba de fondo atrás mío no era algo parecido a un entorno escolar.

Con el tiempo tuve que aceptarlo, reconocer que todos lo usaban, que era útil para coordinarse con los amigos y compañeros de la escuela.

Con el tiempo adquirió una importancia relativa, de ser importante para manejarme con amigos a tener que sumar uno solamente para comunicarme con mi familia una vez que empece mi camino de estudiante universitario.

Llego a haber un tercer celular, que servía para llamarla a una mujer con la que no paso nada al final.

Hoy por hoy me manejo con dos, pero es uno el mas uso, aunque de ese aparato solo obtengo como mayor utilidad el reproductor musical.

Tengo días en los que suelo salir a caminara la plaza o al parque, y donde no llevo mas que el DNI y un libro, porque lo único que busco es experimentar la libertad, no sentirme esclavo de un elemento que solo me transmite una mentira que quiere hacerme creer a toda costa que solo con el estaré conectado al resto del mundo, y que es la única forma de comunicarme constantemente con los míos.

La comunicación interpersonal inicio eso: la idea de que a través de un medio distinto al natural se puede conservar el dialogo de tipo personal.

Soy un férreo opositor a los modismos que atentan el dialogo personal, a menudo reniego de algunas redes sociales.

Como también reniego de las modas, de la falta de defensa de la cultura popular.

No tengo muchas cosas en mi departamento, solo lo básico para sobrellevar el día a día, un par de zapatos y dos pares de zapatillas, cinco pantalones, tres camisas, cinco buzos y ocho remeras.

Vivo con tres plantas que están siempre mirando por la ventana, con lo justo en la alacena y con la heladera vacía. Con una pila de apuntes que son mi única compañía.

A mi no me molesta vivir así, al contrario, así es como he logrado mi perfecta armonía.