martes, 19 de mayo de 2015

Un pensamiento cotidiano

Desde hace un par de días vengo pensando en lo fácil que es hacer opinología sobre los demás ( los "demás" sería el resto del conjunto social).

Que simple que es juzgar a otros, minimizarle permanentemente el esfuerzo, cualquiera sea ese esfuerzo, desde la manera en que encara la rutina hasta una posible acción social.

Veo gente que llega al punto de decir que toda la sociedad esta desviada, que no tenemos valores culturales, que la sociedad de antes era mejor. Llegan al punto de compararnos con otro conjuntos sociales que, según ellos son mas estructurados.

Que somos unos mugrientos. Que no cuidamos a los animales.

Yo no creo que seamos de lo peor.

En lo personal creo que el tema debiera ser un "asunto personal" (valga la redundancia).

Llevo años en realidad pensando en esto, lo que me ocurre es que cuando empiezo a razonar eta situación quedo prácticamente durante días dando vueltas con el tema.

Básicamente creo que como sociedad no tenemos motivos para pensarnos como lo peor que pueda haber, y creo que las comparaciones no son malas pero están muy mal aplicadas.

Pretender que cambie el conjunto entero no me parece la solución. Estoy convencido de que el cambio debe ser personal.

Si a uno le disgusta algo, tiene que ser uno mismo el que promueva el cambio a través del ejemplo.

En mi caso, que me duele la situación de la gente viviendo en la calle, lo que hago es participar en un comedor para gente en situación de calle, lo hago de manera totalmente voluntaria. En otras ocasiones he viajado a localidades vecinas para ayudar a damnificados por catástrofes naturales, y en esos casos me he integrado a grupos armados para funciones especificas.

En esos casos trate de dar el ejemplo de como mejorar como sociedad a través del empeño personal.

Alguna vez también fui socio de Médicos sin Fronteras, de UNICEF y hasta de un importante Club de mi país.

Hay otras cosas que también me preocupan, como el maltrato a los animales, pero en fin, no me da el tiempo para dedicarme a tantas actividades.

Creo que de esta forma uno aporta mas socialmente que haciéndolo desde la estricta posición crítica, que en definitiva no hace mas que cuestionar permanentemente al conjunto social.

Durante el mundial de fútbol que se desarrollo en Brasil en el 2014 note, ya bastante acostumbrado, como la gente se deshacía en elogios para con los japoneses, pues resulta que al finalizar cada partido donde jugaba su selección, esta gente, de manera muy organizada, se disponía a levantar toda la mugre que habían generado para entregar su lado del estadio tan limpio como al momento en el que ingresaron para ver el partido.

Bueno, obviamente se empezó a decir que eso era "cultural", un claro ejemplo de lo atrasados que somos como sociedad porque somos incapaces para organizarnos incluso para una iniciativa tan simple como esa.

Solo por mencionar ese caso podemos decir que tenemos un problema para resolver.

Pero, por ejemplo, yo que los admiro tanto a los japoneses por su alto nivel de organización no puedo evitar tener que reconocer que ellos tienen conductas gravisimas que atentan contra la fauna marina.

Solo voy a mencionar el consumo de carne de ballena y de aleta de tiburón, pero la cantidad de especies que están en vía de extinción, y en las que ellos han contribuido notablemente a esta situación es algo en verdad muy alarmante.Hay pedidos de la ONU solicitándoles que los retiren de su dieta cotidiana para salvar a dichas especies.

Ellos también acarrean problemas severos en cuanto al nivel de abusos sexuales, tienen una tasa altísima al respecto. La cantidad de hombres mayores que se estaciones frente a las escuelas para filmar, fotografiar y dar a conocer estos contenidos en internet es algo enormemente preocupante.

Entonces, no veo mal reconocer nuestro errores, es una forma de promover el progreso social. No veo mal que se hagan comparaciones con la realidad de otras sociedades, nos ayuda a ver que tanto avanzamos ( o lo contrario).

Pero lo que si veo muy mal es la crítica permanente por el solo hecho de cuestionar, y donde la idea no es mas que dañar.

Comencemos dando el ejemplo entre nosotros de manera respetuosa.

Hagamos simples acciones, muchas veces es la mejor forma de empezar algo que con el tiempo nos dará un gran aprendizaje para poder enseñarle a los demás.

Separemos la basura en casa, limitemos el consumo de agua, participemos en organizaciones para el cuidado de animales. Empecemos a informarnos sobre la realidad del maltrato que reciben las mujeres socialmente, organicemonos para ayudarlas a defenderse.

Pero ante todo, no nos quedemos en el simple y cómodo comentario que solo sirve para cuestionar y nada mas.